“Fomentar el ahorro energético es el primer paso antes de ‘enchufarse’ al sol”

11/06/2018

Manuel Baquedano Muñoz (68), sociólogo de la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica, y fundador el año 1987 del Instituto de Ecología Política (IEP), pasó inadvertido durante su reciente estadía en Magallanes. Aun cuando su peso intelectual trasciende fronteras, al punto que el año 2012, en la Cumbre de la Tierra realizada en Río de Janeiro, Brasil, recibió el Premio Verde de las Américas.

El ecologista sentencia que ninguna especie consume y gasta más que el ser humano, al punto que el planeta -“la casa grande”, como dice- requiere urgente la atención de todos, sin excepción.  Hace un llamado a poner el pie en el acelerador y pasar del discurso a la práctica. Pese a que Chile cumple todas las condiciones, la revolución energética aún está pendiente. Asegura que cambiar la conducta en el hogar es clave.   

Aún así, hoy tiene una visión más optimista y señala que la oposición ciudadana a los grandes proyectos como fueron Hidroaysén y la termoeléctrica de Chañaral, “abrió el candado” a las energías renovables.  En conversación con El Magallanes hace un llamado a cuidar “el planeta” y augura que el año 2050 el país debería tener un 100% de energías renovables, en una historia que ya se está escribiendo en la región austral de Magallanes.

– ¿Cómo está el planeta hoy día, en cuanto a la crisis energética?

– “El planeta está en un periodo de cambios. Por un lado, nosotros estimamos que las energías fósiles en general se están terminando; y por otro lado es necesario hacer una transición hacia las energías renovables no convencionales. En ese contexto, está también el problema de los cambios climáticos que científicamente está comprobado que se debe a la quema de combustibles fósiles, aunque no exclusivamente, porque también hay otros gases que producen el efecto invernadero. Los precios del petróleo están subiendo, no hay tantas inversiones, porque nadie quiere hacer inversiones que no van a poder ser amortizadas al menos en los próximos 20 años. Hoy, estamos viendo una subida del petróleo que indica que hay una escasez a largo plazo. En ese aspecto, la necesidad de poder transitar lo más rápido posible de las energías fósiles a las energías renovables no convencionales es un imperativo de todo el planeta y así lo entienden las grandes potencias. Por ejemplo, el caso de China, el año pasado colocó en energía solar lo mismo que había gastado durante todos los períodos anteriores. Se avanza a un ritmo vertiginoso para producir el cambio.

– ¿Y Chile cómo se inserta en el contexto energético general?

– “La matriz energética chilena ya produjo sus puntos de inflexión, es decir, el punto en el cual eligió irse a las energías renovables no convencionales.  Todas las inversiones de los últimos tiempos se deben a este tipo de energía, por lo tanto el punto de inflexión ya se produjo, ahora bien, todos los países necesitan tener reservas estratégicas y en ese sentido no se puede prescindir de las energías fósiles, pero eso sí, ellas pasan a ser parte de una reserva y en ese sentido el desarrollo de la matriz hoy está concentrado en el fomento de las energías renovables no convencionales como la geotermia, solar, viento, biomasa y espero que en algún tiempo más las mareas”.

– ¿Hay algún plazo de la naturaleza para esta transición?

– “Por temas climáticos tenemos que ser capaces de controlar la temperatura en dos grados, hoy eso no ocurre.  En Chile necesitamos hacer el cambio de toda la matriz para el año 2050.  El actual Presidente en su programa quiere que ese objetivo se logre el año 2040.  Mientras tanto, las grandes corporaciones y países tienen como meta sustituir los fósiles, en algunos sectores claves como el automotriz, y ya tienen como meta el año 2030. Estamos hablando que en las próximas dos décadas debe producirse el cambio. Es muy corto el tiempo que viene.  En Chile el año 2050 deberíamos estar en un 100% conectado a energías renovables provenientes del Sol, el viento y otras.

– ¿Cree que existe conciencia en la población chilena, en el ciudadano, en las organizaciones sociales? ¿Estamos empoderados del tema?

– “Tengo una visión optimista. Las energías renovables en este país estuvieron secuestradas por la estructura de oligopolio que hay en el sector, con proyectos como Hidroaysén, por ejemplo, o la gran termoeléctrica que se quería hacer en Chañaral.  En esa lógica era imposible que el país se dirigiera hacia las energías renovables no convencionales, por lo tanto la oposición a esos grandes proyectos abrió el candado que se le tenía puesto a las energías renovables en Chile y por el cual tenemos un retraso de 10 a 15 años en relación a lo que está pasando en el mundo desarrollado”.

– ¿Cree que es posible alcanzar ese nivel de conciencia y que podamos contar con energías comunitarias, en un país que fomenta el consumo y el individualismo?

– “No sólo Alemania, ya lo produce Japón. Es una oleada muy grande que ya está ocurriendo en países llamémosle desarrollados, pero también en Africa. Ahí también se están saltando las grandes inversiones y las aldeas son alimentadas con energía solar.  Por lo tanto, desde el punto de vista ciudadano y técnico es posible. Lo que pasa es que el Estado en general o los grandes monopolios energéticos no quieren que esto se produzca.  Yo creo que hay espacio para todos.  Es imposible pensar que una sola empresa o el Estado va a poder hacer todo.  Son 4.500 millones de hogares que tiene Chile y la forma en que se organice la energía es imposible que se haga si no se contempla la participación de la gente”.

– ¿Por qué parte en Magallanes el programa de Eco Alfabetización Energética Comunitaria?

– “Magallanes es una zona estratégica para Chile y por lo tanto los recursos que tiene hoy día hay que cuidarlos, no gastarlos, y en ese aspecto hay ciertos recursos que están descentralizados y que no requieren grandes inversiones y que fomentan el desarrollo local, como son las energías renovables no convencionales. Ahora, lo primero que hay que hacer no sólo en Magallanes sino que en Chile y el planeta, es ahorrar y utilizar de manera eficiente la energía, porque eso es clave. Qué se saca con poseer una energía que después se pierde, hay que optimizar la eficiencia energética y el ahorro energético y en eso el programa que fue condecorado por PNUD y fue llevado a otros países como Uruguay es lo que trata de instalar. La Eco Alfabetización Energética lo que quiere es que la familia aprenda a gestionar su energía, ya no es sólo un cliente que aprende a mirar la boleta y preguntar por qué pasó tal cosa, que eso está bien y es bueno que ocurra”.

– ¿Lo que pase en Magallanes es significativo para replicarlo en el resto del país?

– “Indudablemente.  Hay un margen de ahorro energético muy grande, no sólo a partir de las energías renovables, si no que del uso eficiente de las energías que hoy se utilizan.  El tema de precios conduce a comportamientos distintos, ahora el tema no sólo es del bolsillo, hay que cuidar el planeta, la casa grande, no sacamos nada con hacer otras cosas si no cuidamos el lugar en que vivimos, de no hacerlo retrocede todo lo demás. Por otro lado, Magallanes está cerca de la Antártica y los fenómenos climáticos se van a sentir muy fuerte, por lo tanto una nueva visión permitiría poder desarrollar energías renovables no convencionales.  Hoy, se usa muy poco la energía eólica pese al potencial que tiene en la zona.  Las mareas también tienen un potencial muy grande y así hay un conjunto de energías que con una nueva visión podrían hacerse complementarias. En el caso del programa de Eco Alfabetización, se instalan contadores digitales en las casas para medir la energía y se trabaja con monitores, algo inédito en el país, considerando lo expuesto, qué llamado haría a las 150 familias que se están integrando al programa. En un tema tan importante para la familia porque tiene que ver con el ingreso, pero también es para el cuidado del planeta y de Chile. Debemos ante todo, aprender a gestionar la energía como un recurso escaso, como se gestionan los alimentos y en ese aspecto ir aumentando los niveles de participación: primero ahorrando en la casa, luego gestionando la eficiencia, por ejemplo cambiándonos a ampolletas tipo Led, y luego incorporando pequeñas redes de conexión a energías renovables, o sea, antes que ‘enchufarnos’ al sol, tenemos que tomar conciencia y administrar mejor la energía del hogar. Hoy día, todo el país está mirando a Magallanes y estamos atentos cómo la comunidad puede organizarse y lograr resultados”.

– ¿Cuál es la experiencia del programa?

  “Muy buena. Sólo el cambio de hábitos permite ahorrar entre un 15 y 20% y si a eso le incorporas mejoras tecnológicas, como la ampolleta Led, cortar la luz de noche y un conjunto de otras mejoras, puedes largamente sobrepasar esa meta. Este método contempla la formación, se va a la casa de la familia y la gente recibe a monitores, en este caso estudiantes de la Umag que se han estado preparando.  Es un método novedoso porque se desarrolla en la casa.  La gente puede aprender a reconocer sus consumos, cuáles son buenos o están demás. Hago un llamado a que la comunidad de las localidades de Río Verde, seno Obstrucción, Laguna Blanca y San Gregorio acepten a los jóvenes que los van a acompañar en este tránsito, ellos se han preparado para facilitar el trabajo en grupo”.

Fuente: https://laprensaaustral.cl/espectaculos/fomentar-el-ahorro-energetico-es-el-primer-paso-antes-de-enchufarse-al-sol/

 

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